Porque si llegaste hasta acá, seguramente estás donde yo estaba.
yo, sin ganas de nada92 kg
En los cumpleaños, yo era la que sacaba las fotos.
Así no tenía que salir en ninguna. Y si alguien me decía “dale, Lau, ponete que te saco una”, ya tenía la excusa lista: “no, dejá, estoy hecha un desastre”.
Entre el laburo, la casa y todos los demás, nunca me priorizaba. Llegaba sin energía, me tiraba en el sillón y terminaba comiéndome todo lo que no había comido en el día. Y el lunes, otra vez a empezar.
la foto que nadie vioDía 1
Una mañana me saqué esta foto. No para mostrarla: para obligarme a mirar.
Ahí entendí que no tenía un problema de voluntad, tenía un problema de orden. Todos los planes que había probado eran para una mujer con tiempo libre, y esa no era yo.
Ese día no empecé otra dieta. Empecé a ordenar mi vida tal como era.
antes y hoy
92kg−23 kg
Ese jean era mío. Hoy me sobra la mitad.
Sin gimnasio, sin pasar hambre y sin cocinar dos menús. Comí milanesas y tomé mate con facturas. Lo que cambió fue cómo, cuánto y cuándo.
Y lo mejor no fueron los kilos. Fue volver a salir en las fotos.
Mismo espejo. 70 días después.
Deslizá para ver la diferencia.
Antes70 días después
ya no esquivo los espejos
Por qué nada te duró (y no fue culpa tuya)
Casi todos los planes tienen el mismo error: están pensados para alguien que no tiene nada más que hacer que cuidarse. Vos tenés hijos, laburo y una casa que no se ordena sola. Así, cualquier dieta se cae en el primer cumpleaños.
Lo que probasteEl Método
Te saca todo lo que te gustaComés lo de siempre, ordenado
Cocinás aparte de tu familiaUna sola comida para todos
Te pide horas de gimnasioArrancás caminando, desde tu casa
Si fallás un día, volvés a ceroSi un día se cae, al otro seguís
Dura tres semanasHábitos que te quedan para siempre
Por eso este método se sostiene: no te pide una vida nueva. Ordena la que ya tenés.
Y esto es lo que cambia respecto de todo lo que probaste:
Así es un día con el método.
Mis días mientras bajaba. Nada raro, nada caro, nada que no entre en una semana con laburo y familia. Deslizá.
8:00
Desayuno de verdad
Tostada, huevo y fruta. Sin pesar nada: las porciones las mido con la mano.
10:30
La heladera, a favor
Agua con limón lista. Si abro la heladera con hambre, lo primero que veo me ayuda.
13:00
El plato armado
Pollo, arroz y palta. Mitad, cuarto y cuarto: la regla del método, sin calcular nada.
16:00
Entre mail y mail
Manzana y almendras en el escritorio, y dos minutos para anotar cómo voy. Si un día sale mal, al otro sigo.
18:30
Caminar, no correr
Una vuelta con música mientras todavía hay sol. Ningún gimnasio, ninguna cuota.
21:00
La misma cena para todos
Pollo con verduras salteadas. Comen todos lo mismo: no cocino dos menús.
Sábado
Café afuera
Un café en el bar de la esquina. Sí, se puede. Y sin culpa.
Domingo
La semana, resuelta
Un rato a la tarde y los tuppers quedan listos. El lunes ya no me agarra sin plan.
Ellas también arrancaron un lunes más.
Mujeres con laburo, hijos y poco tiempo. Como vos. Esta vez, lo sostuvieron.
4,8 de 5 en 1.319 reseñas
Pensado para mujeres como yo
Lo que más valoro es que no promete milagros. Te ordena y te deja avanzar a tu ritmo. Sentí que estaba hecho para mujeres como yo: con laburo, hijos y poco tiempo.
Carolina López Compradora verificada
Esta vez fue diferente
Pensé que iba a encontrar solo recetas, pero también tiene ejercicios, seguimiento y herramientas para la cabeza. Siempre empezaba y abandonaba. Esta vez no.
Valentina Beretta Compradora verificada
Lo adapté a las comidas de mi casa
Está explicado claro y práctico. No tenés que cocinar comidas raras ni pasar horas entrenando. Lo acomodé a mi rutina y a lo que comemos todos en casa.
Laura Coressi Compradora verificada
Volví a priorizarme
Venía de dietas estrictas. Con el método aprendí a comer mejor sin dejar de disfrutar. Todavía estoy en proceso, pero me siento segura y cómoda.
Martina Godset Compradora verificada
Pude ser constante
Creí que iba a ser otro plan que dejaba a los pocos días. Me siento menos hinchada, la ropa me queda mejor y volvieron las ganas de cuidarme.
Sofía Boronat Compradora verificada
Volví a sentirme yo
Por fin algo que no me hace sentir culpable ni me pide cosas imposibles. Arranqué con cambios chiquitos y hoy tengo otra energía.
Camila Torres Compradora verificada
“Pensé que iba a ser otra dieta más, pero fue súper fácil de seguir. No dejé de comer lo que me gusta y lo acomodé a mi rutina. Esta vez siento que lo puedo mantener.”
Martina Peirano Compradora verificada
Esto es para vos si…
Si te reconocés en una sola, ya es para vos.
Tenés más de 30 y sentís que el cuerpo ya no responde como antes.
Tenés hijos, laburo, o las dos cosas, y hace rato que no te priorizás.
Probaste dietas que duraron tres semanas y después volviste al punto de partida, o más atrás.
Querés algo que puedas sostener en el tiempo, no otro sacrificio de un mes.
Y no es para vos si…
Buscás bajar diez kilos en una semana.
Esperás una pastilla mágica que haga todo por vos.
Todo lo que hice, lo escribí para vos.
Paso por paso, para que no tengas que adivinar como adiviné yo. Ya lo usan más de 3.000 mujeres con laburo, casa y nada de tiempo. Lo que sigue es lo que vas a recibir hoy.
tu plan
Empezá hoy. No el lunes.
4,8 de 5 en 1.319 reseñas
Método Laura CastelliCómo comer, armar el plato y ordenar tu cabeza, sin vivir a dieta.
Plan Reinicio 30 díasQué hacer cada día. Lo abrís a la mañana y ya sabés qué toca.
Acceso inmediato por mailLo leés en el celu apenas pagás.
Tengo hijos y no me sobra un minuto. ¿Lo voy a poder sostener?
Para eso está hecho. No te pide cocinar aparte ni sumar horas de entrenamiento: te enseña a ordenar lo que ya hacés, con la misma comida para toda la familia. Y si un día se complica, al otro seguís, sin empezar de cero.
Trabajo todo el día. ¿Cómo lo hago?
Con organización simple: qué tener a mano, cómo armar el plato en dos minutos y cómo resolver la cena sin pensarla. El Plan Reinicio te dice qué hacer cada día, así no tenés que decidir nada cansada.
¿Tengo que dejar mis comidas favoritas?
No. Un método que te obliga a eliminar todo lo que disfrutás no se sostiene. Vas a aprender a armar mejor tus porciones y a elegir mejor, sin que comer sea un castigo. Las milanesas se quedan.
¿Necesito ir al gimnasio?
No. Arrancás desde tu casa, con movimiento simple y progresivo, pensado para mujeres que hace mucho no entrenan o que no tienen tiempo.
¿Y si siempre abandono?
Muchas veces no abandonamos por falta de voluntad, sino porque los planes son demasiado estrictos para nuestra vida. Por eso el método también trabaja la organización, la cabeza y cómo retomar después de un día complicado. No necesitás hacerlo perfecto. Necesitás aprender a volver sin pensar que arruinaste todo.
Tengo más de 50. ¿Me sirve?
Está pensado justo para esta etapa. La mayoría de los planes están hechos para cuerpos de 25, y por eso no se sostienen.
¿Cuándo voy a notar cambios?
Cada cuerpo es distinto. Muchas mujeres primero notan menos hinchazón, más energía y menos antojos; los cambios en el cuerpo llegan con la constancia. No te voy a prometer un número exacto de kilos, pero desde el primer día vas a tener un plan concreto y vas a dejar de improvisar.
¿Cómo lo recibo?
Te llega un mail apenas pagás. Lo tocás y se abre en el celular, la tablet o la compu. No hay envío ni nada que instalar.
¿Cómo pago?
Con Mercado Pago: tarjeta de crédito, débito o dinero en tu cuenta. Apenas se acredita el pago, te llega el método al mail.
¿Y si no me llega el mail?
Revisá también la carpeta de spam o promociones. Si no está, escribinos a metodolauracastelli@gmail.com con el mail que usaste al pagar y te lo reenviamos.
¿Es seguro pagar acá?
Sí. El pago lo procesa Mercado Pago, con su protección de compra. Nosotras nunca vemos los datos de tu tarjeta.